Nota en la nevera
Querida:
El perro habla.
Durante el paseo, mirándome a los ojos, ha dicho “hola”. Desde entonces charla con toda franqueza. Cuenta cosas terribles sobre nosotros; más bien, sobre ti.
De momento prefiere venirse conmigo. Por favor, no nos olvides. Seguro que sigue queriéndote y se le pasará.
Manolo